Junto con todas las exigencias y la imprevisibilidad que trae consigo el ser un padre soltero, viene aún algo más: todo el crédito. Y Romaine Sweat, de 37 años, no podría estar más orgulloso de aceptar todo ese crédito.

“Lo mejor de todo esto es que ellos están yendo a la escuela y obteniendo las mejores notas”, dijo Sweat acerca de sus hijos mayores. “Yo no tengo que decir: ‘Tu madre y yo hicimos esto’; porque en realidad fui solo yo”.

Servicios Comunitarios de Caridades Católicas del Condado de Dutchess hizo que este padre soltero tomara clases de habilidades paternales y visitase despensas de alimentos, y le proporcionó ayuda financiera. Servicios Astor para Niños y Familias (conocida en inglés como Astor Services), otra filial de Caridades Católicas, le proporcionó asesoramiento y programas de intervención temprana para sus dos hijas las cuales tienen problemas de aprendizaje.

Lea más acerca de este caso el periódico New York Times aquí.